El Pastor Mallorquín (Ca de bestiar) forma parte de una raza muy antigua, por lo que se desconoce su origen exacto. Es un perro de talla grande y de peso mediano que tiene proporciones musculosas, armónicas y robustas.

Historia del Pastor Mallorquín

Pastor mallorquin

Actualmente se considera el mestizaje de este perro de los perros catalanes que llegaron con la conquista y la repoblación en la época de Jaume I con tradiciones más antiguas, con origen que podría remontarse a los romanos.

En 1970 comenzó su cría controlada y hasta el 1980 su estándar fue aceptado por la Real Sociedad Canina Española.

Características del Pastor Mallorquín

Tiene una cabeza un poco triangular, un hocico con longitud media, nariz de color negro y unos rasgos faciales bien marcados. Hay dos variedades de pelaje en esta raza: la de pelo corto (que es suave y no más largo de 3 centímetros) y la de pelo largo que tiene una capa superior que puede llegar a tener hasta 7 centímetros de largo. El color del pelaje es negro, sobre todo azabache, aunque algunos perros tienen blanco en el pecho y en las patas.

 

Carácter del perro Pastor Mallorquín

El Pastor Mallorquín es un pastor que desde hace cientos de años ha desempeñado el trabajo de pastor: guardar, guiar y agrupar cabras, mulas, caballos, cerdos y vacas. Es un animal muy fiel hacia su amo y su familia.

Tiene una gran energía y necesita actividad física intensa, juegos, ejercicio y paseos. Lo mejor es tenerlo en un lugar rural con mucho espacio, aunque también pueden adaptarse bien a la vida urbana.

Cuidados del Pastor Mallorquín

Se trata de una raza muy saludable, aunque algunos ejemplares presentan displasia de cadera, torsión de estómago y luxación de rótula. Se recomienda revisarle las orejas caídas para prevenir infecciones y hongos, de la misma forma que en sus ojos.

En caso de que sea un perro de trabajo, lo mejor es que se haga una inspección periódicamente para encontrar eventuales espías clavadas, parásitos o pulgas.